La Asociación Nuevas Familias participó este martes en una sesión clave de la Comisión de la Familia de la Cámara de Diputadas y Diputados, donde se discutió el proyecto de ley que busca prohibir y sancionar la gestación subrogada en Chile.
En representación de la organización expusieron Javier Silva, presidente de Nuevas Familias y padre a través de este método, junto al abogado Jorge Candia, también socio de la Asociación y padre mediante gestación subrogada. Ambos compartieron sus testimonios personales, argumentos jurídicos y una firme defensa de un modelo regulado, ético y centrado en los derechos del niño.
Durante la sesión, los representantes de la Asociación visibilizaron la realidad de más de 20 familias chilenas que han formado sus hogares a través de gestación subrogada, y entregaron evidencia sobre el amplio respaldo social hacia este tipo de prácticas cuando están debidamente reguladas. Según datos de la encuesta CADEM de junio de 2025, un 67 % de la población chilena estaría de acuerdo con permitir la gestación subrogada bajo un marco normativo.
Javier Silva enfatizó que Chile ha llegado tarde a distintas transformaciones familiares, como ocurrió con el matrimonio igualitario, la ley de filiación y la ley de divorcio. “No venimos a hablar solo por nuestras familias, venimos a hablar por cientos de personas en Chile que ya han recurrido a este camino, y por aquellas que no han podido hacerlo debido a la falta de regulación, exponiéndose a situaciones de incertidumbre legal, económica y emocional”, señaló.
Por su parte, el abogado Jorge Candia destacó cinco nudos críticos del proyecto en discusión:
1. La confusión conceptual del término “vientre de alquiler”.
2. La incoherencia con el ordenamiento jurídico vigente.
3. El riesgo de vulnerar la dignidad de la mujer gestante.
4. El control de convencionalidad respecto a tratados internacionales de derechos humanos.
5. La desconexión del proyecto con la realidad social y las transformaciones actuales en Chile.
Ambos insistieron en que prohibir no resuelve el fenómeno, sino que lo invisibiliza y expone a las partes involucradas a situaciones de mayor riesgo. “Lo que buscamos no es abrir una puerta a la comercialización, sino construir un modelo altruista, transparente, que proteja la salud física y mental de las gestantes, y sobre todo, que resguarde el interés superior de los niños y niñas nacidos por esta vía”, explicó Candia.
La Asociación hizo un llamado a avanzar hacia un marco regulatorio que considere las buenas prácticas internacionales, como los modelos de Reino Unido, Colombia o Canadá, y que garantice derechos tanto a quienes desean formar familia, como a las mujeres gestantes que libremente deciden participar en este proceso.
El hito representa un paso importante en la visibilización de una realidad que ya existe en Chile, pero que sigue sin reconocimiento ni protección adecuada por parte del Estado. Desde Nuevas Familias se comprometieron a seguir participando activamente en el debate legislativo y social para asegurar que ninguna familia sea invisibilizada ni criminalizada por el camino que eligió para llegar a serlo.